El número 1

Señor Presidente de la Peña Comando Celta, Junta Directiva, señores socios, señoras y señores asistentes a la celebración del 20 aniversario de la fundación de Comando Celta:

Basilio Ferreiro, socio nº 1 do RC CeltaDespués de ser de socio del Celta durante 68 años y tras ser invitado a esta celebración como socio número uno que soy , debido a mi avanzada edad —pues ya tengo 91 años— no suelo trasnochar, pero con este escrito que mi nieta Ana les leerá, y la presencia de mi otra nieta, Michi, es como si estuviese en este acto.

Hablando de la primera vez que esta peña se presentó en Balaídos, yo fui testigo de ello porque los domingos que había fútbol un grupo de amigos nos citábamos en el bar O´Canizo, en la calle Manuel de Castro y esa tarde aparecieron allí un grupo de celtistas y resultó que eran Comando Celta.

Cuando tenía doce años —en 1928— asistí a la inauguración del campo de Balaídos y tengo el recuerdo de que se jugaron dos partidos contra el Real Unión de Irún, y por cierto ganó los dos nuestro equipo.

Un año fui con el Celta a Coruña, perdimos tres a uno, pero lo peor fue al regresar. Cerca de Santiago al autobús le empezó a fallar el motor hasta que se paró. Nos pasó otro autobús de la misma empresa y dijo que al dejar en Vigo a los aficionados que iban con él volvería a buscarnos. Llegamos a las 5 de la madrugada a casa y a las 9 ya estaba trabajando.

En un partido de la primera temporada que el Celta jugó en Primera en el año 40, jugamos contra el Atlético de Aviación, actual Atlético de Madrid, y durante el partido cayó tal tormenta de agua y granizo que nos empapamos tanto que a un amigo le encogió una cuarta el traje que estrenaba aquel día.
Recuerdo un partido que nos arbitró Azón contra el Atlético y lo hizo tan mal que los aficionados de todas las gradas, sobre todo Marcador, empezaron a tirar monedas, mecheros, botellas, de todo, y pese a las cargas de la policía, no se pudo reanudar el partido. Por una vez, los aficionados tuvieron la satisfacción de que ese árbitro no le volvió a pitar al Celta.

De regreso a casa, pasó un autobús de la fuerza armada y sonaron pitos y gritos contra ellos, pararon y cargaron contra la gente que se refugió en bares, comercios, casas, donde pudieron; un amigo y yo subimos la calle Chile corriendo para salvarnos de los porrazos.

Cuando se inauguró el museo del Celta, doné unos carnés y recibos antiguos de años que no tenían.

Un buen recuerdo que tengo es de cuando me entregaron la insignia de oro del club sobre el césped de Balaídos.

Y aquí termino, deseándoles pasen una feliz velada, felicidades a Comando y todos a una: HALA CELTA.
Basilio Ferreiro
Socio número 1 del RC Celta

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